No sé si todos los integrantes
de éste blog sean escritores, pero lo cierto es que aunque tan solo leamos a
todos nos ha dado por darnos de poetas en algún momento de nuestras vidas, es
por ello que la tertulia de éste mes de abril está dedicada a las distintas
formas de escribir.
No me refiero a la ortografía o
a los tipos de narración, sino a los medios que usamos para poder plasmar
nuestras ideas en letras que unidas se convierten en historias. Hablo del lápiz
y el papel, de la máquina de escribir o la computadora. Ustedes dirán ¡Buh,
bah! ¡Todos usamos la computadora! Pero no menospreciemos los otros
instrumentos, las invito a un pequeño recorrido en la evolución que ha
presentado la escritura.
Sabemos que escribir con papel
y tinta se remonta a tantos, tantos años atrás, aproximadamente desde el siglo
X, antes de eso se escribía en papiros, o sobre pergamino. Escritoras como Jane
Austen y Emily Bronte, por solo señalar a ellas, escribieron sus grandes obras
de éste forma, matándose día a día o noche tras noche, escribiendo con
meticulosidad sus historias en papel. Escribir
de ésta forma implicaba bastante esfuerzo, sin mencionar que al equivocarse no
había otra opción que tachar y conformarse con una hoja visualmente no hermosa.
Incluso se dice que Jane Austen cometía errores en exceso al escribir y por
ello sus escritos originales se pueden encontrar lleno de tachones y manchas. Aunque
hoy nadie se pondría la meta de escribir un libro completamente a mano, aún
darse un break de la computadora y tomar un lápiz y un cuaderno sirve para
incentivar nuestra imaginación, nos ayuda a abrir nuestra mente a nuevas ideas.
La máquina de escribir surgió
desde finales del siglo XIX y hasta principios del siglo XX fue totalmente
indispensable no solo para los escritores, sino para toda empresa e industria.
Las máquinas de escribir evolucionaron de muchas formas, pero cómo olvidar a
aquella cinta que siempre tenía la costumbre de enredarse. No soy tan vieja les
adviertoJ, pero he de decir que soy fans de las máquinas
de escribir ¿Quién no desea tener una Underwood y escribir bajo la brisa de
Toscana, con el sonido de aquellas teclas precediendo sus pensamiento? Ustedes dirán
yo no deseo eso jaja, pero yo síJ. Para
mí la máquina de escribir es un sello nato del escritor, muero por tener una
Underwood de colección. Claro de nuevo escribir un libro en una de éstas viejas
amigas no es algo que nadie se proponga hoy en día, pero el sonido de aquellas
teclas son capaces de transportar a otra época.

Ahora tenemos a nuestra amiga
la computadora, ella es la clave de nuestra generación, uno de los mejores
inventos del hombre. La manera fácil de escribir y tener la capacidad de tener
nuestras obras en todas las formas posibles. ¿Qué haríamos sin la computadora? Es
nuestra mejor amiga, esa que escucha todas nuestras quejas, la que aguanta
nuestras rabietas cuando sin contemplaciones presionamos sus teclas como si
ellas fueran las culpables de nuestros problemas. Gracias a ella podemos
escribir y no cansarnos (aunque eso no es del todo cierto, porque nos mata la columna, la cervical, las pompas jaja) nuestros dedos se mueven con agilidad y ya ni siquiera
nos hace falta ver el teclado, nuestros dedos saben exactamente el lugar de
cada letra, guion y espacio.
Es claro que al escribir todos
alzaremos la mano por la COMPUTADORA, pero ¿Han plasmado sus ideas en papel
antes de comenzar a escribirlas a computadora? Si tuvieran que elegir una época
pasada en donde el papel, o la máquina de escribir reinaban ¿Cuál elegirían y
por qué?
Y ya que yo les describí mi fantasía
de querer escribir bajo la brisa de toscana en mi Underwood. Díganme ¿Cuál sería
aquel lugar en donde sueñan sentarse a escribir un buen pasaje?
Ya saben participen, no tengan
pena. Y que, ya sea en papel, en computadora, en el celular, en la tabla o donde
y como quieran, escribir se convierta en su salvavidas de éste mundo lleno de
estrés.
Lo triste es que el hombre inventó antes máquinas para matar que la maquina para escribir...
ResponderEliminarUn saludoooo